“Alimaña”: Entrevista con Agustín Justo

Agustín Justo es parte del grupo Abisma y de la obra ganadora de este año en el Festival Provincial del Teatro “Manuel Chiesa”: Alimaña, en consecuencia representarán a la provincia en el festival nacional, en Mendoza. Está a cargo de la creación musical para esta puesta escénica, la que dio tanto qué hablar, y que todas sus vertientes artísticas conforman un nuevo punto de partida en el teatro riojano. Charlamos con él.

Agustín es originario de la provincia de La Rioja, vive hace cinco años en la ciudad de Córdoba donde, con 23 años, estudia las cerrares de Diseño Industrial y Lic. En Artes Visuales. Su formación en la música cuenta con dos años de clases de piano, clases de canto y asistencias a coros. Su siguiente abierta experiencia con otros instrumentos y composición musical se valen totalmente de un proceso autodidacta e intuitivo, como él menciona.

ENTREVISTA

¿Cómo fue la convocatoria o tu llegada a la obra?

“Mi primera experiencia de trabajo con Nachi y el grupo Abisma se dio en el 2015, donde fui invitado a realizar las gráficas y el arte para Abisma, la primera obra de este grupo. Como el flujo de trabajo y el proceso creativo en esa primera instancia se dio de manera tan natural, enriquecedora y amena, salió la idea de que en un futuro musicalice una obra. Así que, al comenzar a idear lo que sería Alimaña, Nachi me contactó e invitó a formar parte.”

¿Cómo se desarrolló el proceso creativo y cuál es tu experiencia con Nachi como directora?

“En lo personal, la idea primal de lo que terminaría siendo la obra me interesó bastante. Además comparto y admiro mucho los procesos con los que trabaja Nachi como directora y cómo se dan las pautas de trabajo, tanto conmigo como musicalizador o con los intérpretes. En una primera instancia, Nachi me comunicaría por dónde se desarrollarían los temas a tratar, me mandó textos que ella estaba leyendo en ese momento: ensayos, poemas, textos teóricos, devoluciones de docentes… para que yo pueda captar la esencia del proyecto, a los cuales luego se fueron sumando grabaciones de los ensayos y relatarme el proceso propio de los intérpretes. Más adelante, viajó a Córdoba para poder tener jornadas de trabajo juntos, que se basaron en pautas propuestas por ella, que consistían desde un gesto o una acción, o expresiones simples que yo tomaría para desarrollar una aproximación de las primeras composiciones. Entre charlas y estas jornadas, establecimos como un criterio estético de música circense o balcánica, para vincularlo con lo que fue Abisma.”

¿Cómo fue tu experiencia creativa específicamente en lo musical? ¿Cómo fue darle sonidos a una Alimaña?

“En cuanto a mi proceso creativo de musicalización, consistió en investigar los principios de composición de la música balcánica: tiempos, ritmos… y escuché esa música por días para poder ponerme en sintonía con qué instrumentos se utilizan, con qué imágenes podía asociarlo a la obra. Me compré un acordeón de juguete, cuyo sonido es muy común en la música circense y se asocia mucho a lo payasesco. Luego, mediante un pedal loop, hice los primeros intentos de estos ambientes/trances. Posterior, busqué darle imagen y ubicar la génesis de la Alimaña en la niñez, entonces el primer ambiente sonoro buscaría generar una idea de cobijo, evocación a una cierta seguridad mediante instrumentos de viento, sampleos de voces y ronquidos, metales electrónicos y melodías muy simples. Luego, daría una apertura a ‘tierno’ que se va a pudrir, introducir la madurez de ese mal mediante introducciones de grabaciones de metales en casette: que se convertirían en samples de ritmos, para vincular los ambientes. Ahí se introduce la música circense con melodías simples en pianos acompañados de violines, bajos y un theremin. Las voces se asfixiarían y se harían dos versiones de este ‘DepreCirco’, una más compleja y una simple y rota para concluir. Al finalizar, charlando con Nachi decidimos que sería interesante generar un ambiente inicial, para ‘bienvenir’ al público donde intenté compactar estos tres criterios de niñez, ‘DepreCirco’ y pudrición, mediante voces, silbidos, acordeones.

Todo el proceso de grabación se dio de manera muy casera y utilizando los recursos y equipos con los que contaba. La mayoría de las veces grabé en el baño de mi casa, donde cuento con la mejor acústica, y con muchos instrumentos digitales, que me parece importante comunicar esto porque deseo transmitir que el deseo de producir es mayor que la falta de capitales o recursos, para poder fomentar esta actitud hacia otros.”

You May Also Like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *