Ceremonia y respaldo contra el desalojo del espacio Punta Querandí

Una verdadera fiesta vivimos el domingo 27 de enero desde la mañana hasta las 20 horas, en la primera gran convocatoria del 2019 en Punta Querandí. La ceremonia de los frutos maduros (Tembi’u Aguyje) hizo confluir a un centenar de personas de diversas expresiones culturales, musicales y sociales, unidas en la defensa de nuestras identidades ancestrales y nuestros territorios, en peligro por negociados inmobiliarios.

A días de que retome el juicio civil de desalojo, una muy importante convocatoria respaldó una vez más a la Comunidad Indígena Punta Querandí, un espacio pluriétnico donde se desarrollan prácticas culturales, religiosas y espirituales de distintas culturas originarias.

En un cálido ambiente familiar, la gente fue llegando desde el río, en autos particulares, transporte público e incluso un micro gratuito gestionado ante el Municipio de Tigre. Esperando el inicio de la ceremonia, muchos aprovechaban para recorrer el territorio y visitar el Museo Autónomo de Gestión Indígena con su biblioteca. Mientras algunas personas colaboraban en la preparación del almuerzo, un grupo importante se dedicó a practicar la canción que se interpretaría minutos más tarde durante la caminata hasta el Opy, la construcción religiosa de paja y barro sede de dicha ceremonia.

La apertura formal de la celebración se hizo mediante una ronda donde hablaron algunos de los integrantes de la comunidad. Luego, todos juntos caminamos cantando hasta el Opy, donde se volvió a formar un círculo. Reinaldo Roa, del Consejo de Ancianos de Punta Querandí, comenzó a dirigir algunas palabras, destacando que es “un milagro que de la semilla salgan alimentos, plantas, frutas, eso es trascendental en nuestra cultura por eso se hace el agradecimiento a los frutos maduros”. Fue un hecho significativo la presencia de un mainumby (colibrí, ave sagrada de la cultura guaraní) cruzando de árbol en árbol, mientras se sahumaba con tabaco a todas las personas y también a los frutos que muchos fueron dejando en el centro para su bendición.

Finalizando la ceremonia de Tembi’u Aguyje, una pareja presentó a su hijo Unay, “para que no se olvide que es quechua aymara por línea materna”, explicaría más tarde en el acto Laura Zalazar, orgullosa puneña del Pueblo Kolla y vecina de San Telmo en la Ciudad de Buenos Aires desde hace tres décadas.

Luego del almuerzo, inició un festival con distintas propuestas musicales, que incluyó al conjunto Esencia Misionera (canciones del litoral), el mocoví Juan Navarro (de Berisso), el grupo de pimpim de la Comunidad Avá Guaraní Areteguazu de Buenos Aires y Diego Frías y la Tinku Banda (de Ingeniero Maschwitz).

Entremezclado con la música, se fueron escuchado las voces de distintos militantes sociales y de pueblos originarios de la región, con definiciones fuertes. El primero de ellos fue Nilo Cayuqueo de la Comunidad Mapuche de Los Toldos, quien expresó: “Hay que consolidar este territorio con la ayuda de todos los pueblos indígenas y no indígenas, con nuestros aliados, para construir un país plurinacional”.

Luego fue el turno de Darío Ortiz, cacique de la Comunidad Qom Yeckthakay de Ricardo Rojas (Tigre), quien habló en su idioma originario y después expresó en castellano: “Un gusto estar con ustedes, estamos todos en la lucha, hace mucho que no podía venir y he visto que hay un avance total”.

Sandra Janet Espinosa, directora del Centro Cultural Amtema de Villa La Ñata, a pocos kilómetros en nuestra misma localidad, señaló: “Estamos por el mismo camino, nuestra lucha es para que nos reconozcan, no tenemos agua potable”, y expresó: “Me siento parte de Punta Querandí y estoy siempre acompañando la lucha”.

“Nosotros amamos mucho el Delta, somos de la naturaleza, somos hijos de los humedales”, expresó Juan Carlos García, habitante de la isla entre Zárate y Campana, quien destacó los vínculos de la población isleña con los pueblos originarios. “Tuve la oportunidad de conocer a mi bisabuelo guaraní con su idioma con lo cual nosotros no le entendíamos”, recordó.

Resaltando los puntos en común con la lucha de Punta Querandí, denunció: “Nuestro pueblo está siendo desalojado, estamos siendo desarraigados por empresas inmobiliarias, nos quieren desaparecer de las islas, pero estamos organizándonos para no abandonar nuestro lugar de hábitat, nuestro origen”. También contó que van a inaugurar en Baradero (norte de la provincia de Buenos Aires) una Biblioteca Isleña con talleres de oficios de los recursos naturales de las islas.

Laura Zalazar, vecina de San Telmo en la Ciudad de Buenos Aires y miembro del Pueblo Kolla, expresó: “Agradecidos por seguir manteniendo este espacio que es un punto de referencia para distintos hermanos de diferentes naciones, para promover las prácticas ancestrales de nuestros abuelos y abuelas, y también para dar ese paso político y necesario para reconocimiento de nuestros pueblos”.

“Para los hermanos que crecimos en la urbanidad es un espacio para pensar qué queremos como indígenas en la ciudad. Punta Querandí es un lugar de confluencia, de discusión, de fortalecimiento. Estoy muy contenta de ver lo construido”, concluyó Lali, quien llamó a estar muy atentos a partir de febrero ante cualquier novedad judicial.

Hablando de lo judicial, una de nuestras abogadas, Paula Alvarado, también del Pueblo Kolla, contó que el pedido de Punta Querandí es delimitar el territorio bajo la ley 26.160 de relevamiento que prohíbe los desalojos de las comunidades indígenas. También destacó que en la Justicia Penal “ya hay dos instancias que rechazaron el desalojo y dijeron que acá no hay usurpadores”. Otro aspecto positivo fue el reconocimiento en el Concejo Deliberante de Tigre a fines de 2018, que se suman a los reconocimientos por parte del Estado Nacional y el Provincial. Lo que se suma al propio Juzgado Civil y Comercial 16 de San Isidro, que le ordenó a la empresa dirigir la demanda de desalojo a la Comunidad Indígena Punta Querandí.

Promediando la tarde, durante la segunda intervención del grupo Esencia Misionera, uno de sus músicos anunció una sorpresa. “¿Se acuerdan de la película El largo viaje de Nahualpan?”, dijo y llamó a su amigo José Quinteros, quien tuvo el rol protagónico en ese film de 1995 y luego abandonó la actuación para dedicarse a la construcción. “Nahuel está presente con toda la gente humilde, con toda la gente pobre, con los mapuche, con todos los indios de esta tierra”, señaló Jose Canteros y agregó: “Gracias por invitarme, yo vengo del campo y acá me siento bien”.

Jésica Miranda y Sergio Diez hablaron en representación de la Biblioteca Palabras del Alma de Pilar y se refirieron a la labor que realizan en Misiones: allí abren bibliotecas en donde los guaraníes lo solicitan, un paso previo para que los hermanos reclamen al Estado Provincial el nombramiento de un docente y luego la apertura de una escuela.

“Las aldeas quieren aprender básicamente para defenderse del propio Estado y las corporaciones”, explicó el joven, quien no olvidó destacar que en el Municipio de Pilar, donde tienen su sede central, existen diversas problemáticas, como la instalación inconsulta de las Termoeléctricas y la destrucción de los humedales.

Llegó la música de pimpim con un grupo de hermanos y hermanas avá guaraní salteños radicados en el Gran Buenos Aires. Su mburubicha guazú (cacique), Alejandro Borja, de Lafarrere (La Matanza), tomó el micrófono para manifestar: “Sabemos la importancia de este territorio y de la lucha que ustedes mantienen, estamos acá para apoyarlos como avá guaraní. Todos somos una gran nación, todos hermanos, yasurupai (gracias)!”. También manifestó: “Vinimos para disfrutar lo que es el Arete Guazú, para que todos bailen”. Y lo lograron.

Mientras Diego Frías y la Tinku Banda se ponían a punto para salir a la cancha, fue el turno de Daniel Pérez y Jakeline Mariaka Antezana, matrimonio quechua-aymara y padres de Umita, una beba de dos fallida en el 2018, cuyas cenizas fueron despedidas en Punta Querandí.

“Punta está cada vez más hermosa, se ve que hay mucho trabajo en conjunto y tenemos que seguir sumándonos, porque este lugar sagrado y educativo es para todos y para todas”, señaló Jaki. “Uma tuvo un tiempo breve en este plano, aquí fue presentada en el año nuevo guaraní junto a muchos bebés, hemos enterrado su placenta en este bello árbol que cada vez que lo vemos esta más grandote”, agregó.

Por su parte, su pareja Daniel expresó: “Hay que dar mucha fuerza a Punta Querandí y a toda la gente que está moviendo esto, hay que tratar de acompañar la lucha”

El 2019 promete ser un clave, ya que habrá sentencia en el juicio de desalojo en las próximas semanas. E incluso si la empresa perdiera la demanda judicial, apelarán el fallo y seguirán intentando por todos los medios adueñarse del territorio ancestral de los Pueblos Originarios, fiel a la ideología racista de su cabeza visible: el empresario Jorge O’Reilly, miembro del Opus Dei.

Fuente: Punta Querandí.

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