El PJ Riojano sin conduccion y en busca de la unidad

El pasado viernes 4 de abril el Partido Justicialista de la provincia no alcanzó el quórum para llevar adelante el congreso partidario convocado por Miguel “Lito” Asís como cumplimiento de los actos estatutarios para evitar la intervención del partido, ante este escenario, el periodista Matias Meragelman realiza un interesante análisis sobre la situación política del partido gobernante de la provincia.

Por Matias Meragelman

El peronismo siempre se definió por tener un líder o conductor. Eso es lo que caracteriza consecuentemente a esta corriente a lo largo de la historia. Cuando no lo tiene empiezan los problemas y ante eso estamos, tanto a nivel nacional como provincial. Hoy en el peronismo provincial, tal como lo dejó expuesto en el congreso partidario del viernes pasado, los liderazgos no son tan fuertes como antes y, Beder Herrera sigue siendo la principal figura política pero no la excluyente como lo era hasta ahora. Por su parte, el actual gobernador Sergio Casas, sigue jugando ese juego extraño de ser bederista y no serlo, alejándose y acercándose de manera forzante.

En este contexto, el congreso del PJ no tuvo quórum porque no llegaron a asistir los 23 congresales necesarios para serlo y, desde el fin de semana hasta hoy, la cantidad de especulaciones sobre en qué escenario realmente nos encontramos son numerosas. Institucionalmente no significa nada porque el congreso en sí mismo no era nada sino ratificar la crítica a la intervención que había determinado la justicia a nivel nacional, sin aportar mucho a lo institucional del partido. Sin embargo, el dato de que un congreso partidario donde está el líder y presidente del PJ, Luis Beder Herrera, con todo lo que eso implica en sí mismo, y que al lado de él está el gobernador Sergio Casas y que no haya quórum, políticamente tiene mucho significado. Básicamente significa que acá hay dirigentes peronistas que empiezan a desconocer, o por lo menos cuestionar, el liderazgo de Beder. Porque el de Sergio Casas uno lo tendría que separar diciendo lo siguiente: todos tenemos en claro que no tiene proyección en el tiempo porque la discusión es a 2019. Y a 2019 hay un grupo de dirigentes entre los que se incluyen los diputados provinciales Tere Madera y Ricardo Quintela,  también el ex operador político principal del bederismo, Ariel Puig Soria, el ministro Fernando Rejal, el secretario general de la gobernación Ricardo Gastón Mercado Luna, sector que empieza a pensar en un candidato peronista que no sea determinado por el propio líder del partido. Y lo que hicieron el viernes fue dejar expuesta públicamente esa situación.

Lo que llamó la atención, y acá empiezan las interpretaciones, es si realmente tienen tanta capacidad como para vaciar un congreso, animándose a enfrentar el liderazgo de Beder y dejándolo completamente desairado como lo hicieron el viernes. Porque no sólo que lo intentaron sino que lo lograron efectivamente. Aclaro que esto no le cambia la vida a nadie ni hace que la gente viva mejor sino que estamos hablando de estrategias políticas para posicionarse de cara al 2019. Por lo menos hoy, lo que no está en discusión es un proyecto de provincia sino el posicionamiento de cada uno de esos dirigentes para pelear la gobernación del 2019 y, el intento de un grupo de dirigentes dentro del peronismo de tratar de quitarle poder a Beder Herrera.

En ese escenario además llama la atención que, supuestamente era una movida organizada por el sector de Casas, pero en realidad, cuando el gobernador va y se presenta en el congreso partidario, le quita legitimidad a ese plan. Ahí entran a jugar algunos aspectos personales de quién es Sergio Casas, su forma de ser, su vínculo con el propio Beder Herrera y eso termina provocando que él personalmente vaya aún cuando sus operadores políticos estuvieron trabajando para que nadie más lo haga. Incluso, estos mismos dirigentes se fueron a Chilecito e hicieron la contra-foto en un encuentro supuestamente por el Día del Trabajador pero que, en esta época de redes sociales y couching, a nadie se le escapó que era un mensaje bastante fuerte el día después.  Para ser más claro, hoy Beder Herrera pareciera tener menos poder del que el pueblo presumía que tenía hasta la semana pasada.

Para cerrar, esta etapa que parecía venir después del mundial se adelantó y hay dos convencimientos del lado del peronismo, uno es de aquellos que creen que Beder no tiene que aparecer en la foto porque resta votos y, otro de aquellos que creen que sin su presencia el peronismo no se va a poder unir y por lo tanto no logrará ganar las elecciones. Asimismo, del otro lado está la discusión si Julio Martínez o Paredes Urquiza será el candidato de la oposición. Este es el juego planteado de posicionamiento hasta finales de este año cuando haya que tomar una decisión.

Podes escuchar el audio aquí:

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