Córdoba: organizaciones sociales se movilizarán por una educación pública, gratuita, laica y de calidad

El próximo miércoles 6 de febrero, motorizada por el Encuentro de Organizaciones, se realizará en varias localidades de la provincia de Córdoba una nueva movilización por la “Digna Educación”. Esta nota invita a conocer la experiencia que se convirtió en un ícono en la lucha por la educación pública, gratuita, laica y de calidad.

Como cada inicio de año la Educación es tema constante en la agenda de medios y funcionarios. Sobre todo en año electoral, donde los discursos redundan en la importancia estratégica, la igualdad y la calidad educativa. Sin duda son conceptos atractivos, necesarios, hasta convincentes, pero que poco tienen que ver con las realidades que se viven en los barrios humildes.

En la provincia de Córdoba, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INDEC) y del Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes), el 47% de los niños, niñas y adolescentes viven en la pobreza. Es una cifra alarmante y uno de los peores indicadores del país: casi la mitad de les niñes cordobeses son pobres.

Es en esa franja de nuestra sociedad donde el ajuste y la inflación golpea más duramente. Aunque aún no haya datos oficiales, se estima que este año la canasta escolar tendrá un 50% de inflación con respecto al año pasado.

Si a estos datos los complementamos con los constantes recortes al presupuesto educativo y al salario de las docentes, entendemos que muy lejos de los slogans, la educación se vuelve excluyente, precaria y desigual. Parafraseando a Eduardo Galeano, la educación es un viaje con más náufragos que navegantes.

Crece desde el pie

Es también desde los barrios más humildes de donde surgen los brotes de esperanza. Hace siete años un grupo de madres y padres nucleados en el movimiento social Encuentro de Organizaciones (EO), empezaron a luchar por una mejor educación para sus hijes. La nombraron campaña por la Digna Educación, comenzó siendo un reclamo por útiles escolares y hoy es una experiencia que pone a las familias en el centro del proceso educativo.

“Estoy desde el primer año”, afirma Georgina de la Zona Este del EO, y cuenta que al comienzo se organizaban movilizaciones hasta los ministerios y se le reclamaba al gobierno provincial por útiles escolares y guardapolvos para el inicio de clases. “Los recibíamos del gobierno y ahí nomás se rompían todo, los cierres, las mochilas, las cartucheras. Y dijimos que nosotras éramos capaces de hacerlo mejor”. Fue entonces que con sus compañeras se animaron a hacer las mochilas y cartucheras que usarían sus hijes durante el año: “Nos dimos fuerzas para hacerlo, nos decidimos y lo hicimos”.

Ese año los funcionarios se sorprendieron al escuchar que no querían las mochilas que les daban cada año, sino que exigían que las contraten para confeccionar sus propias mochilas. Así fueron naciendo los primeros talleres de trabajo cooperativo.

Comenzaron cociendo 750 mochilas en el 2013 y este año van a producir 14mil mochilas y cartucheras en 11 talleres textiles de la ciudad. En un contexto de desocupación y precarización laboral, coser mochilas y cartucheras se traduce en trabajo digno para más de 150 personas.

Margarita, del taller Cosiendo Rebeldías, es el primer año que participa y rescata el espíritu solidario de sus compañeras y la importancia de la lucha: “Por la edad que tengo no consigo trabajo y acá tengo la oportunidad de trabajar cosiendo”.

Lorena, por su parte, hace siete años que participa en el taller de Zona Sur y asegura que la campaña por la Digna Educación es algo que la llena de orgullo: “Ver a cada niño por los distintos barrios que lleva una mochila hecha con amor y esfuerzo por nuestros talleres  hace que tome sentido tanta lucha”.

La educación que necesitamos

“Nos organizamos para luchar por una educación de calidad para nuestras niñas, para nuestros barrios”, dice Eliana de la Zona Oeste del EO.

Ella nos explica que “no es solo producir las mochilas y cartucheras” sino que cada año recorren los barrios y localidades para realizar un relevamiento minucioso del estado edilicio de las escuelas, la situación de falta de maestras integradoras, las irregularidades del Programa Asistencia Integral de Córdoba (PAICOR), los problemas de inscripciones con el pago de cooperadoras, la necesidad de materiales didácticos para los espacios educativos autónomos de la organización, como ser Apoyos Escolares y espacios de Alfabetización, etc. “Si el Estado no se preocupa por arreglar los colegios o darle a los niños y niñas lo que necesitan para cursar, nos tenemos que ocupar nosotras mismas”, sentencia Georgina.

En cada asamblea, ese relevamiento se va convirtiendo en un pliego de reivindicaciones que se presenta en una multitudinaria movilización por la Digna Educación que se llevará a cabo el miércoles 6 de febrero de mañana y recorrerá las oficinas de gobierno municipal, provincial y nacional.

Este año, además de los reclamos materiales y acorde con los debates que se vienen dando, la campaña por la Digna Educación exige la plena implementación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), desmitificando los discursos y preconceptos con información clara y precisa sobre la ley y su aplicación.

Otra de las necesidades que surgen al inicio de clases es la imposibilidad de completar la ficha médica para las inscripciones escolares. En los hospitales pediátricos no se consiguen turnos y en algunos centros de salud otorgan apenas dos turnos por día, lo que da cuenta del déficit presupuestario, de personal y de infraestructura que tiene el sistema de salud pública. Desde hace tres años, y enmarcado en la lucha por la Digna Educación, se realizan las Brigadas de Salud Barrio Adentro, donde profesionales de la salud y voluntarias de la organización realizan un chequeo médico a los niños, niñas y adolescentes de manera gratuita, autónoma y autogestionada. Este año se van a recorrer cerca de cien barrios de manera zonal.

Si bien miles de niñas, niños y adolescentes que tienen todo lo necesario para cursar gracias a la organización y lucha, desde la organización agregan que aún queda mucho por hacer: “Uno de nuestros sueños es poder garantizar el acceso real a la educación superior y terciarios para los sectores populares”, afirman.

“En los barrios que nadie se acuerda, ahí estamos nosotras para ponerle el pecho y encargarnos de que la educación sea digna”, cuenta Eliana sin titubear.

La educación que soñamos

En la radio se escuchan las promesas de algún candidato pero se pierden en el ruido de las máquinas de coser y los chistes de las trabajadoras. En medio del calor insoportable o la lluvia torrencial, contra las limitaciones económicas y la mirada prejuiciosa de la clase media, miles de personas de los barrios más humildes de la provincia de Córdoba se pasan el verano teniendo asambleas, recorriendo escuelas, discutiendo y soñando qué educación quieren para sus hijes. Enseñando. Siendo ejemplo de trabajo y participación. Como dicen ellas: “En tiempos tan jodidos, es nuestro deber correr las fronteras de lo posible”.

Fuente: Comunicación Rebelde ( Encuentro de Organizaciones).

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