Elecciones 2019: La miseria de los políticos o los problemas de la gente. Por Fernando Gomez

En este año electoral, antes de votar, nos debemos un debate profundo sobre el modelo de provincia que queremos y las falencias de la estructura anacrónica que ocupa los espacios de poder.

Con el momento que vivimos, con el cambio de época en pleno siglo XXI y las características que se dan en el marco de lo social, político y económico, en particular en nuestra provincia en estas instancias electorales, se pondrá de manifiesto la disociación que existe entre la clase política y la sociedad civil.

La sociedad civil discute actualmente un conjunto de problemáticas que pasan por el rol del estado por la situación económica, por la necesidad de generación de empleo y de una estructura productiva, por la salud pública, por el derecho a decidir y con el protagonismo de las mujeres como discusión de ampliación de derechos, que me parece que es la esencia para enriquecer la democracia.

Hay una agenda de debates en la sociedad, en los espacios de organización y resistencia de la comunidad, y por otro lado hay una clase política completamente ajena en relación a esas discusiones.

Hace mucho tiempo que la clase política está alejada de la sociedad, y por eso creo que hay una crisis estructural, que se pone en evidencia  del momento histórico. Están preocupados en cómo sostenerse desde hace décadas en las estructuras de poder que les han permitido mantener sus privilegios.

En ese sentido hay, no solamente una disociación, sino esa falta de atención respecto de lo que está pasando, que no se resuelve con buenas voluntades ni con la posibilidad de que alguno pueda hacer un análisis mínimo y plantearse de forma coyuntural y superficial esta situación.

Siempre hay oportunistas, cambiar para que nada cambie ha sido uno de los elementos más importantes en cuanto a cómo preservar ese poder, y muchas veces en las avanzadas que tienen que ver con la resistencia y la organización desde abajo han puesto en tensión los regímenes que hegemonizan y manejan la historia y los tiempos de la cultura.

La sensación es que frente a esto tampoco lo han ignorado y se han aggiornado a esta situación, por lo tanto se requiere de un protagonismo, no solamente de la sociedad civil en términos de visibilizar todo este marco de conflicto que está y en gran parte se viene discutiendo, sino también roles que tienen actores claves de la sociedad  como los intelectuales, profesionales y personas que en cierta forma tienen un grado de relevancia y que, lejos de ser ciudadanos en la justificación de la ignorancia política, tienen un papel protagónico en la posibilidad de llevar adelante esta transformación, o por lo menos hacerse cargo del rol que les toca; principalmente los comunicadores sociales y los medios de comunicación.

En cuanto a las agendas que plantea la sociedad civil hay cuestiones fundamentales, o que creo que tienen que estar, como discutir sobre la generación de empleo y la posibilidad de trabajarlo desde el sector de la economía popular, de los trabajadores, de la mayoría silenciada. Discutir ejes fundamentales como por ejemplo el lugar del estado en un régimen  neoliberal con todos sus matices, en una provincia con las características de no haber desprendido nunca desde el punto de vista productivo y cuál es el rol del estado en esa tarea.

Vivimos en un estado netamente paternalista que raya con la lógica de un sistema feudal, donde la nobleza lleva adelante la subordinación del siervo y a quienes les tenemos que dar el tributo para que se nos otorguen algunas concesiones. Me parece que hay que discutir el rol del estado desde el punto de vista económico y productivo, como también desde el punto de vista social y de integración y del marco cultural.

Creo, además, que es fundamental discutir sobre la función de las políticas públicas. Me parece que hay una gran carencia a la hora de pensarlas; cuando lo hacemos es siempre con una concepción privatista y termina siendo diseñada para beneficiar a unxs pocxs de acuerdo al vínculo que puedan tener con sujetos del poder.

Cuando el rol que tiene el estado de derecho, políticas públicas al servicio de quien más las necesita, no se cumple, surge el conflicto social de la depredación del que más puede y tiene sobre el que menos puede y tiene, y la subordinación del más vulnerable.

A la política pública pensada en los términos de un estado de derecho se la ve en cada una de las instancias; como la salud pública, la educación pública y el transporte público.

Otro tema que me parece fundamental debatir es la matriz productiva de la provincia.

Es fundamental pensarse en el rol histórico de La Rioja en el concierto nacional, y el lugar lamentable que ocupa hoy. En ese sentido hay toda una discusión abierta sobre cuál es la perspectiva de desarrollo en la que se pueda plantear la posibilidad de alcanzar un marco de estabilidad mínimo y pensar en la posibilidad de crecimiento.

Esos tres ejes son fundamentales y agregaría uno más que tiene que ver con la construcción de ciudadanía y pensar la función de las instituciones. Está muy ligado a las políticas públicas, pero más específico del estado de derecho y el lugar del ciudadano como protagonista de la garantía del rol de la democracia.

Es fundamental pensar la construcción de la ciudadanía como una herramienta de preservación y de construcción  de garantías del estado de derecho y la democracia.

*Fernando Gomez: Técnico electromecánico, trabajador cooperativo y referente social y político. Miembro fundador del Frente Riojano de Organización Popular.

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