“La final que nos robaron”

“Los que no están preparados son los que nos gobiernan y el único “acto de responsabilidad” del tándem Angelici – D’onofrio es con los negociados que le brindan las finales. Ambos promueven la reventa de entradas a sus barras adictas, dejando a los trabajadores (que sostienen a los clubes mes a mes) una vez más, mirando las finales por la T.V.” “En síntesis Angelici y D’onofrio son coherentes con su clase social y actúan como empresarios: privilegian la ganancia de unos pocos por sobre las aspiraciones de millones de hinchas.”

Crónica de una entrega: Zona liberada y Represión

El sábado pasado, el micro que trasladaba a Boca Juniors al estadio de River Plate fue apedreado en los ingresos por bandas de lúmpenes identificados con el equipo millonario, hiriendo a algunos jugadores de Boca. Este hecho fue, sin dudas, una “entrega” indisimulada por parte de las fuerzas represivas. Esto no sorprende, es una práctica constante para los visitantes en cada cancha del fútbol argentino y en cada barrio para favorecer el delito. Lo que sí resulta novedoso, en este caso, es que al estar vedado el público visitante, el modus operandi se desarrolló con el plantel profesional y fueron los jugadores los que sufrieron lo que normalmente padecemos los hinchas domingo a domingo: las zonas liberadas. No contentos con haber provocado la suspensión del partido, al retirarse los hinchas de River, desataron una brutal represión contra ellos.

Ni falla ni inoperancia: Interna y Connivencia

Del operativo conjunto participaron: Gendarmería Nacional, Prefectura y estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad, quienes “escoltaron” al plantel visitante. Nótese que la Policía Federal quedó excluída pero sus ex agentes participaron como parte de la “nueva policía” de Larreta. Es necesario recordar que el traspaso compulsivo de miles de efectivos de la PFA a la órbita de la Policía Porteña, generó una resistencia por parte de los federales debido a que perdían cuantiosas sumas de dinero. Esta interna de servicios, que fue expuesta incluso con actos frente a la Legislatura, seguramente influyó en la “falla de seguridad”, eufemismo con el que Marcos Peña, intentó justificar el deficiente operativo. Otro elemento es el allanamiento, unos días antes, de la casa del “Caverna” Godoy, jefe de la barra de River, donde se encontraron 300 entradas válidas para la final y 7 millones de pesos. El “vuelto” por dicho allanamiento, está a la vista: se trató de una zona liberada pactada entre la yuta y la barra de River para que el partido no se juegue. No sería la primera vez que sucede una actuación en común entre barras y policías.

Días posteriores se halló en el Monumental, una máquina duplicadora de tickets y se utilizaban datos de estudiantes de la UBA para su confección. Como se desprende de todo ello, D’onofrio es parte del negociado millonario a pesar de que jura por sus hijos “no conocer a la barra”. Sucede lo mismo que en Boca, las dirigencias recaudan millones gracias a los negociados que mantienen con sus fuerzas de choque.

Acción Independiente de los Trabajadores

Ante esto, la reacción de los medios fue cómplice con la agresión y se alineó tras el discurso patronal del “show debe continuar” anunciando un nuevo horario para la final, conforme avanzaba el día. Pero ni Angelici, ni D’onofrio ni Fox, contaban con la resistencia de los trabajadores del deporte: jugadores y cuerpo técnico se negaron a trabajar en esas condiciones y salieron al cruce denunciando la instigación que recibían por parte de la Conmebol y sus propios empleadores. Por el lado de River, también advirtieron que no jugarían de esa forma. La reacción de los hinchas no se hizo esperar, primero yendo a la clínica Otamendi donde se encontraban 2 de los jugadores agredidos para apoyarlos y sobretodo repudiando a Angelici vía redes sociales (el #AndateAngelici y el #RenunciaAngelici fueron y son tendencia mundial). Esta acción independiente y de rebelión hacia su patrón, fue esclarecedora y permitió que millones de hinchas apuntaran a los verdaderos responsables: dirigentes, policía, empresas y ministros.

Tal fue la presión de jugadores e hinchas, que el tándem Angelici-D’onofrio, había dado su palabra y puesto la firma para asegurar que el partido se jugaría al otro día, pero tuvieron que soportar otra negativa 24hs después. Como muestra del repudio, en el hotel donde concentraba el plantel, las canciones ya no estaban dirigidas al eterno rival sino a la propia dirigencia de Boca: “Angelici botón, Angelici botón..” y “La Conmebol, la Conmebol..” fueron los hits del Domingo.

Este es el método que defendemos, si los trabajadores actúan de forma independiente, pueden torcer el brazo de sus patrones. Sin importar cuan poderosos sean ni la presión de las grandes empresas ni la ausencia de su propio sindicato (totalmente integrado a las dirigencias del fútbol).

Crisis y guerra de camarillas: Todos Expuestos

Además de sacar a la luz el gran negociado económico que gira entorno a esta final (derechos televisivos, reventa, operativos de inseguridad, etc) también se desató una guerra de camarillas entre los diferentes sectores que se reparten la torta del fútbol, provocando hasta la intervención de Mauricio Macri. En frases como la de D’onofrio: “hablé con Angelici para que use sus influencias en la justicia y no clausuren el Monumental” (cosa que efectivamente ocurrió) se refleja la corrupción y los arreglos que existen. Además, expuso la relación directa entre la dirigencia de River con la barra y el fraude con las entradas (al igual que en la ida). También a la Conmebol, que se maneja como un apéndice directo de CEOs empresariales y actúa con un criterio diferente según le convenga. Es decir, los “hechos violentos” (que desde los medios siempre son imputados al hincha genuino y nunca a las mafias ni a las fuerzas de represivas), no han “manchado el futbol”, al fútbol lo manchan los empresarios que lo manejan. Y fue la acción independiente del plantel de Boca, la que expuso las presiones de dirigentes, representantes de Conmebol, empresarios de la TV, la FIFA y hasta de la terna arbitral.

Queda claro: lo único que realmente les importa es la ganancia, aún sobre la salud de los trabajadores, (jugadores e hinchas), aún sobre las leyes y los reglamentos existentes, aún sobre la voluntad de miles de socios, aún sobre el “espíritu deportivo”. En otras palabras, se cagan en millones de hinchas para favorecer el negocio de unos pocos.

La Copa Conquistadores de América

La incapacidad para organizar la final en la cancha de River por parte del Gobierno, los dirigentes, la confederación y la policía, habilitó una subasta sin precedentes de la final. Decenas de empresas se ofrecieron como posibles organizadoras poniendo a disposición estadios a lo largo y ancho del planeta. Por supuesto que nuestros dirigentes no se opusieron a esto en ningún momento y esperaron sentados al mejor postor. También fue la oportunidad para que los titulares de Conmebol cumplan su sueño: una final única en cancha neutral. Que sea España la sede elegida es el síntoma de que el régimen de camarillas que conduce el deporte continental nos lleva de la mano al precipicio y que el “modelo europeo” no es otra cosa que el anhelo cipayo de agigantar sus negocios.

Los verdaderos perjudicados de esta estafa son los hinchas que viven de su trabajo, quienes no podemos acceder a los desorbitantes precios de entradas ni a viajes al extranjero (mucho menos fuera del continente), en un contexto de ajuste sin precedentes. Nos han robado el sueño de la final, pero existe una salida para que no terminen de robarnos el fútbol: organizarse y recuperar los clubes en manos de sus hinchas.

– RENUNCIA DE ANGELICI Y ASAMBLEA DE SOCIOS Y NO SOCIOS PARA REORGANIZAR AL CABJ SOBRE NUEVAS BASES.

– FUERA LAS BARRAS DE NUESTROS CLUBES Y TODOS SUS CÓMPLICES.

– SOLIDARIDAD CON LOS HINCHAS DE RIVER REPRIMIDOS E INJUSTAMENTE DETENIDOS EL FIN DE SEMANA.

– ABAJO LA CONMEBOL DE LAS EMPRESAS.

– QUE SE JUEGUE LA FINAL EN CANCHA DE RIVER Y CON PÚBLICO.

– NO AL MODELO EUROPEO CIPAYO Y ANTIOBRERO.

Fuente: Boca Antifascista

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