Migración y Multiculturalidad en La Rioja: desafíos para la integración

A lo largo de nuestra historia hemos atravesado diversas etapas o ciclos con respecto a las migraciones. Los motivos  por lo general suelen ser económicos y sociales. En ese sentido, la politóloga Victoria Estrada realiza una investigación de la inmigración en  la provincia de La Rioja y analiza, por medio de testimonios y experiencias  de vida la situación de las diferentes comunidades radicadas en nuestra localidad, con la intención de despojarlas del mito y el prejuicio.

El fenómeno de la migración es complejo y diverso, asume distintos valores, dimensiones y características que definen una multiplicidad de actores, causas, necesidades y desafíos. Según la Organización Internacional para las Migraciones y el Instituto de Políticas Públicas en Derechos humanos, la migración constituye el acto de migrar o desplazarse desde un territorio estatal hacia el territorio de otro Estado, o bien, realizar dicho desplazamiento dentro del mismo Estado. Migrar, es referirse entonces a cualquier movimiento de población, independientemente de su tamaño, composición o causas (OIM/IPPDH, 2017).

En la actualidad, el mundo atraviesa una crisis migratoria global: cada vez es más visible como los Estados endurecen sus políticas migratorias, degradando los derechos humanos básicos de las personas, entre ellos, el derecho a migrar.

La emergencia y el ascenso de los partidos nacionalistas en el mundo da cuenta de esta tendencia: desde Europa a América, de Estados Unidos a América Latina, Venezuela, Brasil y Argentina. Todos los países se ven atravesados por una dinámica migratoria que interpela las obligaciones y responsabilidades de los Estados. De allí, que quizás sea más pertinente referirnos a las “crisis de los Estados” o las “crisis de soberanía de los Estados”, en tanto es ese modelo estatal de la Paz de Westfalia el que está fallando en su tarea de readaptación histórica.

La Provincia de La Rioja es una de las provincias más pequeñas de la Argentina, con el estilo e impronta de una gran aldea, no obstante, una maravillosa Aldea Global. Una provincia de carácter multicultural, que ha sabido adaptarse, recibir y abrazar con esa calidez humana que le es propia, a miles de personas migrantes: hombres, mujeres y niños.

En la actualidad, no hay estadísticas actualizadas sobre el flujo migratorio, más que el Censo Nacional del año 2010, que registra la residencia de 3.200 migrantes en la provincia, una cifra que según las estimaciones del Delegado de Migraciones de las Provincias de La Rioja y Catamarca, Rubén Díaz, se ha superado y asciende a los 5.000 migrantes residentes en La Rioja (1,5% del total de la población), un número muy bajo, si lo comparamos con las estadísticas de hace 100 años atrás, cuando el censo nacional del año 1914 manifestaba que el 2% de la población riojana eran migrantes, en su mayoría de origen sirio y libanes.

En el día de hoy, conviven en La Rioja más de treinta nacionalidades. Si bien la Delegación de Migraciones de La Rioja y Catamarca cuenta con un banco de datos de los tramites de radicación que se hacen, esos trámites no necesariamente reflejan la presencia de esas personas en la provincia, en tanto muchas veces los migrantes se radican, terminan sus trámites, se les entrega el documento nacional de identidad y pasan a ser residentes permanentes, pero no necesariamente se quedan a vivir en la Provincia de La Rioja. De la misma manera, existen también personas que hacen trámites en otras partes del país y luego vienen a vivir a La Rioja. Por las razones expuestas, Rubén Díaz resalta que no existe un seguimiento de las personas que deciden permanecer en el territorio, puesto que no es el fin de la delegación ejercer ese tipo de tareas de control.

Por otra parte, se destacan los informes de los Consulados Móviles que realizan distintos operativos en la provincia, lo cual refleja las colectividades más importantes. El colectivo de migrantes más importante es la colectividad boliviana, que representa el 50% de la totalidad de los migrantes en la provincia. Luego, le siguen los colectivos de migrantes de origen colombiano, brasileño, peruano, chileno y chino.

Esta multiculturalidad, se ve enriquecida también por la presencia de migrantes senegaleses, haitianos, cubanos, venezolanos, españoles, paraguayos, ecuatorianos, estadounidenses, mexicanos, uruguayos, indios y palestinos.

La inclusión y contención de las personas migrantes en la Provincia de La Rioja representa todavía un desafío, tanto para las áreas gubernamentales del Estado provincial, como para la sociedad toda. En este sentido, aquellas personas que han decidido residir en nuestra provincia enfrentan distintos tipos de vulnerabilidades: desde los prejuicios sociales y estigmatización, hasta condiciones laborales de precarización, maltrato intrafamiliar hacia la mujer y el niño, falta de representación diplomática, exclusión por lenguaje, raza o religión.

Dichas vulnerabilidades pueden superarse a partir de políticas públicas integradoras –entre las diferentes áreas de gobierno, tales como Migraciones, Desarrollo Social, Educación, Empleo, Vivienda, Derechos Humanos, Acceso a la Justicia, Defensoría, entre otros- que tengan como objetivo la inclusión de las personas migrantes para satisfacer sus necesidades inmediatas y garantizar un pleno acceso y goce de los derechos humanos.

La Comunidad Boliviana en la Provincia de La Rioja

Según un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM, 2013) atendiendo a los datos arrojados por el censo del año 2000, la inmigración en Bolivia es de un total de 89.058 personas, y el principal país de origen de dichos inmigrantes es la Argentina, esto es, 28.512 argentinos han decidido migrar hacia el vecino país del Altiplano.

De la misma manera, gran parte de las personas bolivianas que deciden migrar lo hacen a la Argentina, constituyéndose así en el colectivo más grande de inmigrantes del país, sólo después del colectivo de origen paraguayo (OIM, 2013).

Ruben Díaz, Delegado de Migraciones de La Rioja/Catamarca, sostiene que en la Provincia de La Rioja, cerca del 50% de los inmigrantes son de nacionalidad boliviana, tratándose de una comunidad organizada y trabajadora, que realiza oficios tanto dentro del área de la agricultura  como del comercio.

La actividad agrícola de los migrantes bolivianos se concentra en gran parte en el departamento de Chilecito, en localidades agrícolas como Vichigasta, Nonogasta y el gran Chilecito. Se trata de una colectividad que creció a partir de la década del setenta, con el desarrollo de la vitivinicultura en La Rioja y una mayor cantidad de hectáreas en la producción de verduras, llegando a monopolizar el rubro en la actualidad y adquiriendo tierras y propiedades.

El Delegado de Migraciones destaca a su vez que existe una presencia muy fuerte de la colectividad boliviana en el Departamento Arauco, principalmente en Aimogasta, pero no tienen el desarrollo económico y organizativo que si tiene dicha colectividad en Chilecito.

La colectividad boliviana se ha desplazado en casi todo el territorio provincial –apunta Díaz- hoy existen comunidades en los llanos riojanos, que no era común, en Vinchina, en el cinturón de los barrios obreros de la Ciudad Capital de La Rioja (Zona Yacampis y Zona Sur de la Provincia), dedicándose a actividades agrícolas fuera de la ciudad o a la construcción.

En los últimos años, se ha detectado la llegada de ciudadanos bolivianos de las grandes urbes de Bolivia, tales como Cochabamba y La Paz, que tienen un perfil más comercial que agricultor. Ese poblador es el que ha instalado la venta de ropa, las verdulerías en las grandes ciudades y distintos negocios comerciales, lo que les ha permitido crecer económicamente y adquirir inmuebles.

Creación de la Colectividad Boliviana en La Rioja

Conforme la comunidad boliviana fue creciendo, así lo hicieron sus necesidades y la decisión de organizarse otorgándole a la colectividad su respectivo marco institucional y legal. En este contexto, en el año  2001 se crea la personería jurídica de la Colectividad Boliviana en la Provincia de La Rioja, cuya actual Presidencia es ejercida por Gilda Chirino, oriunda de la localidad de La Paz, Bolivia.

Gilda es una persona abierta, cálida y sonriente. Nos recibe en su casa –ubicada a la ladera de las montañas riojanas- y nos empieza a contar la historia de la colectividad boliviana en La Rioja, al igual que algunos detalles sobre su vida personal.

-Gilda Chirino, Presidenta de la Colectividad Boliviana de la Provincia de La Rioja-

Hace veintidós años, Gilda viaja desde La Paz hacia La Rioja, con el fin de reunirse con su familia que había ya migrado hace varios años: su madre y sus tíos. Comienza a trabajar desarrollando tareas domésticas en distintas casas de familia, para luego ingresar en una empresa de limpieza en Aguas Riojanas y, posteriormente, armar su propia empresa de limpieza.

-¿Por qué decide migrar hacia La Rioja?

-Yo vengo hace 22 años por la familia, mi madre se vino primero, yo me vine después. Mi madre vino por sus hermanos, y yo feliz porque he encontrado mi lugar en el mundo, ahora tengo un hijo casado, todavía no tengo nietos pero ya los voy a tener seguramente. Tengo una pequeña empresa de maestranza, he llegado acá haciendo tareas domésticas en distintas casas de familias, me encontré con gente buena, tuve la suerte de no tener malas experiencias. Después empecé a trabajar con una empresa de limpieza en Aguas Riojanas hace años, donde después nos abrimos y me quedé yo sola facturando por mi parte y tengo mi pequeña empresa donde prestamos esos servicios. 

-Usted es Presidenta de la Colectividad Boliviana de la Provincia, ¿Cuál es la historia de esta organización?

-La colectividad ha sido fundada en el año 2001 con personalidad jurídica, obviamente que hace muchos años atrás ya hubo bolivianos residentes pero sin haber tenido personería jurídica. De allí, hemos empezado a trabajar con el Estado, la municipalidad, el gobierno, en diferentes tipos de subsidios, ayudas, o intercalando para días festivos tanto de La Rioja como de nuestro país, ellos vienen y participan con nosotros cada 6 de agosto en nuestra sede a izar la bandera y nosotros vamos cada vez que nos invitan a un evento del 25 de mayo o 9 de julio. Es una forma de construir una hermandad entre dos países, ya que nosotros por opción o decisión estamos en un lugar donde hemos elegido vivir y hemos formado familias y estamos con nuestros hijos…Es como siempre yo a todos les digo, nosotros los bolivianos venimos a trabajar, venimos con esa cultura del trabajo, de prometer y de hacer cosas, sin hacer daño, obviamente que en una sociedad hay de todo, hay buenos y malos, que lamentablemente eso puede suceder.

– Además de la organización de días festivos bolivianos y eventos culturales ¿qué otras funciones cumple la colectividad boliviana y de qué manera contribuye a resolver las necesidades o problemas de los migrantes?

-La colectividad boliviana pretende articular las necesidades de nuestros hermanos, tratar de que estén regularizados, que estén con sus papeles documentados, tenemos el contacto con el cónsul de Córdoba que viene generalmente cada seis meses, y estamos necesitando que venga más seguido porque es lo que demanda, tenemos casi nueve mil bolivianos en La Rioja y no todos estamos en nuestros papeles. A su vez, realizamos actividades de manera conjunta con el área de Derechos Humanos, INADI, articulando canales de trabajo, solidaridad y cooperación.

-¿Cómo percibe la relación con los argentinos? ¿Se sienten incluidos en la sociedad?

-En mi caso particular he sido recibida en todos lados bien, pero he visto muchas falencias de eso, en las escuelas hay discriminación. El año pasado tuvimos una experiencia en una escuela, que le agradecí a la directora, había un niño boliviano que quería bailar en la escuela y cuando bailó se le burlaron. La directora me dijo que iba a hacer un 6 de agosto para nosotros y enseñarles a los chicos por qué bailan así, gesto que le agradecí porque les hizo un homenaje al 6 de agosto y les explicó a todos los niños. Yo creo que ahí debería empezar todo, en las escuelas.

Este año, el Día del Inmigrante (4 de Septiembre) se festejó en la Escuela Telechea, se les explicó a los chicos el por qué de los inmigrantes, por qué vienen, cómo vienen y a qué vienen. Eso es muy interesante. Antes hacíamos el acto del Inmigrante en la Casa de Gobierno o en la plaza y nadie se enteraba el por qué, algunos dicen no hay inmigrantes y no entienden la palabra y no saben que la Argentina se ha hecho de inmigrantes, y no solamente de bolivianos, antes han venido de otros países. Argentinos puros no hay, no existen.

-Está claro que el argentino se caracteriza por su cultura híbrida, tiene por un lado la impronta de sus pueblos originarios y, por el otro, un fuerte componente europeo por las migraciones del siglo XIX y XX, lo que genera que el argentino no tenga verdadera consciencia de sus propios orígenes y a veces se crea más europeo, antes que acreedor de una identidad y cultura híbridas… Teniendo en cuenta esto, ¿usted considera que goza de una plena ciudadanía y acceso a los Derechos Humanos?

-Hay personas que a lo mejor no, porque hay personas que no se pueden expresar en el lugar correcto, no son bienvenidos, lamentablemente la discriminación existe, es así y no se puede ocultar. La sociedad y todo el sistema tienen que cambiar para que no haya discriminación, no sólo acá sino en toda América Latina y el mundo. Los latinoamericanos tenemos ese ego de siempre querer ser más.

-¿Cuál cree que son las responsabilidades del Estado hacia los migrantes?

–Para mí las principales son la identidad, el trabajo y la salud. Si el Estado te da una identidad con la cual podes desarrollar tu trabajo, te da dignidad. La salud  también es muy importante, y cambió totalmente, hasta que entró Macri era otra cosa, ahora con el Decreto 70/2017  todo cambió, si vos no tenés documento en el hospital no te atienden. A un bebé no podíamos hacerlo vacunar, me llaman por teléfono diciendo que no podían vacunar en la salita a un bebé porque no tenía documento, pero el bebé nació en Argentina, ese bebé ya es argentino, están fallando un montón de cuestiones de la salud pública. 

-¿Cómo percibe la situación laboral actual de  sus compatriotas en la provincia y sus aportes a la economía riojana?

-La mayoría de las personas de nuestra comunidad son comerciantes. Los comerciantes para trabajar pagan impuestos. Yo pago mis impuestos, yo también estoy aportando al Estado. El trabajo de los migrantes en la provincia contribuye de manera directa a reactivar la economía, siendo parte activa del mercado laboral y aportando al crecimiento y desarrollo económico de la provincia. Nosotros aportamos con nuestros impuestos, no sólo el Estado es el que nos da, nosotros también damos al Estado. 

-¿Cuáles son las vías para fomentar y desarrollar las bases de una efectiva integración regional?

-El trabajo es fundamental. Fomentamos la integración regional trabajando, mostrando culturalmente la integración de los chicos en las escuelas, dándoles espacios para que sepan y no se avergüencen de lo que son, que  demuestren lo que tenemos en nuestro país, para luego intercambiarlo con los chicos argentinos. Los chicos son los que más fáciles aceptan, pero a veces son inculcados por los prejuicios de los grandes. Por eso me parece fundamental tratar de una manera más inclusiva en las escuelas el tema de los migrantes.

-¿Qué le diría al Estado argentino como migrante?

-Más que nada agradecer de estar acá, me siento agradecida de estar en un país que no es el mío, que me hayan abierto las puertas, poderme dar trabajo, dejarme activar mi cultura, demostrar quién soy yo, la libertad que yo tengo en lo personal de hacer lo que a mí me gusta y no tener que esconderme y decir a nadie ‘no, somos bolivianos, no digan, no hagan’, sobre todo eso, la libertad y el trabajo. Agradecer. Creo que a medida que pase el tiempo vamos a ir corrigiendo las situaciones de lo que otra gente piense, y podremos integrarnos más con otras personas y hacer una sociedad más grande. A mí, mi padre siempre me enseñaba que no hay países, que hemos nacido todos en una Patria Grande, siempre.

-¿Considera que la migración es un derecho?

-Claro que sí. Desde tiempos remotos el hombre fue nómade y los pueblos se movieron de un lado a otro, es algo natural. El objetivo debe ser construir la Patria Grande, porque en definitiva somos las personas las que ponemos líneas, barreras y nos separamos, pero en realidad somos todos hermanos.

Los desafíos para la integración y la inclusión social son múltiples pero el camino ya ha sido iniciado por la voluntad de personas como Gilda, que no sólo identifica las necesidades de las comunidades y ayuda a resolverlas, sino que tiende los puentes necesarios para fortalecer la hermandad entre los pueblos.

La migración es un derecho, y los Estados deben protegerlo, respetarlo, asegurarlo y promoverlo. Ello implica, que tanto los Estados de origen de los migrantes como aquellos Estados receptores de migrantes asuman sus responsabilidades y garanticen la satisfacción de las necesidades básicas para que los migrantes accedan a un pleno goce de sus derechos y a una mejor calidad de vida.

Como sociedad, el desafío que enfrentamos consiste en percibir el fenómeno de la migración desde su realidad más humana, esto es, reconocer que en ella se ha fundado la historia misma de la humanidad y que es parte constitutiva de las identidades de nuestros pueblos. Debemos combatir las políticas regresivas en derechos humanos, fomentar la integración y la inclusión social de aquellas personas que han decidido o debido –voluntaria o involuntariamente- construir nuevos caminos, hogares e historias en otras tierras, enfrentando todo lo desconocido y apostando a una nueva vida. Ser partícipes de la construcción de aquellos nuevos caminos, ese es el mayor desafío.

 

*Referencias:

-Entrevista a Rubén Díaz, Delegado de Migraciones de la Provincia de La Rioja y Catamarca. Octubre de 2018. La Rioja, Argentina.

-Entrevista a Gilda Chirino, Presidenta de la Colectividad Boliviana de la Provincia de La Rioja. Octubre de 2018. La Rioja, Argentina.

-Organización Internacional para las Migraciones e Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur (2017):”Derechos Humanos de Personas Migrantes. Manual Regional”. Buenos Aires, Argentina.

-Organización Internacional para las Migraciones (2013):”Los sistemas de información en Migraciones Internacionales en los países de América del Sur”. OIM. Buenos Aires, Argentina.

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