No es solo deseo, también es compromiso

Mientras nos tomamos un breve receso, te invitamos a leer la columna de opinión del militante social riojano y referente de FERCOA, Fernando Gómez, quien comparte su mirada sobre la realidad política provincial y los desafíos para el campo popular para este nuevo año.

Fernando Gomez, referente de FERCOA y militante social riojano

En este cierre de año la situación provincial ha tenido un conjunto de elementos a considerar en el análisis, ya que van a ser determinantes para el año entrante. Nuestra provincia bien sabemos que los distintos gobiernos no han  querido o han negado la posibilidad que la Rioja haya ganado en autonomía económica, buscando independizarnos de los caprichos de los gobiernos centralistas. Sin embargo, lo único que han hecho los distintos gobiernos ha sido enriquecerse al punto que muchos de los funcionarios se convirtieron en políticos empresarios, y este esquema se reprodujo de tal forma, que se  cristalizó en una especie de empresas ambiguas que nadie sabe cuánto se invierte ni cuánto se gana, ni cuánto aporta, todo con dinero público. Ahora bien, estamos atravesando un periodo no solo delicado económica y socialmente sino y sobre todo, sin ningún nivel de horizonte posible que esto vaya a cambiar.

Los elementos a tener en cuenta que van a condicionar el año entrante van a ser principalmente la situación económica, por situaciones externas e internas, lo externo y más tenso es la pérdida de forma escandalosa del poder adquisitivo, esto es, lo que ayer comprábamos con una cantidad de dinero, hoy nos alcanza la mitad. Estos efectos son concretos y no hay por donde engañarse; por otro lado y lo más delicado, es el conjunto de reformas (previsional, laboral, impositivas) y las que vienen, que el único objetivo que buscan es achicar el Estado y bajar el gasto público y expropiar los recursos naturales (en nuestro caso la minería en todas sus variantes). Claro está,  esto tiene nombre y apellido: “Cambiemos”. Los elementos internos son la aplicación de este conjunto de políticas del gobierno nacional en lo que se llama el pacto fiscal por los gobiernos provinciales, sumado la dramática situación del parque industrial, la de las economías regionales que han perdido todo tipo de competitividad;  ¿cómo lo va hacer el gobierno provincial de Casas-Herrera y los Municipales?, entendiendo que la aplicación de las políticas de ajuste los principales ejecutores van a ser los gobiernos provinciales y municipales, nos preguntamos: ¿con cuánto acompañamiento social cuenta, qué nivel de consenso tiene el partido gobernante puertas dentro, qué nivel de saneamiento institucional y económico ha construido  para llevar adelante un ajuste?.

El gobierno provincial este año 2017, renovó la mitad de la bancas, perdiendo históricos en la cámara, como son “el Pelado” Baso y “el Oso” Chamía, también se le dislocó un aliado estratégico del proyecto de Beder Herrera como Paredes Urquiza y se definió para el gobierno centralista de  Cambiemos, y como remate perdió  una elección por paliza quedándose con un solo diputado nacional.

Para revertir dicha situación, llevó adelante un conjunto de acciones no muy acertadas; en lo económico tomó deuda con el la excusa de invertir en el parque eólico (más que generar energía ha generado pérdidas ) y otras Sapem, restructuró  estas empresas y despidió trabajadores/as, amenaza con sacar los subsidios de la energía, negó los aumentos a los empleados públicos para fin de año; en lo político sacó de la galera de la constitución el “Consejo Económico Social”, entendiendo que dicha herramienta le permitirá recuperar el consenso perdido con las principales fuerzas organizadas, como son las cámaras, universidades, consejos de profesionales, federaciones, etc. Como puesta de escena en la opinión pública no incidió en la agenda de lo cotidiano, en el consenso interno. En el gobierno se evidenció la gran improvisación con la que cuenta, y por los sectores el nivel de obsecuencia en los que se apoyan. No hay mucho más, a los intendentes los tiene desorganizados, a pesar que los mismos le permitieron ganar las elecciones provinciales; en definitiva el año entrante no es el mejor panorama para el gobierno de Casas-Beder, y a ello se le suma que en el cierre de año se empezó a expresar en las calles el descontento, y este descontento fue impulsado y convocado de sectores sociales, sindicales de nuevo tipo, dejando a tras un sindicalismo anacrónico, corrupto, burocrático y obsecuente con el oficialismo del color que sea.

Esta nueva expresión en las calles está encabezada por  la Multisectorial (ATE Felipe Varela, FERCOA, Partidos de Izquierda, FROP, CTA-A, y muchas organizaciones más) y también con una movilización masiva, la CTEP conformada por organizaciones sociales, cooperativas, merenderos, trabajo comunitario, etc.

Este año que comenzamos va ser un año de mucho conflicto y tensión, ya que con el inicio de actividades van a impactar de forma directa la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre de la ilusión que el gobierno de Cambiemos impuso como verdad; indudablemente va ser un coctel difícil de encaminar y complejo de contener.

Las tareas están claras, el año inicia con un ambiente de dudas, inquietud, búsqueda de entender que ha pasado que el “Cambio” no fue tal, o lo fue pero para un lado que nunca el electorado(cansado estructuras feudales, oportunistas y demagógicas) pensó que iba ser : enriquecer los ricos y empobrecer los pobres.

Saludamos el año nuevo, y despedimos el año que se va, prefigurando que esta democracia que entra en su mayoría de edad, empieza un proceso de maduración, por lo tanto se aproximan momentos de grandes transformaciones.

You May Also Like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *