Para Siria con amor

Desde el 2013, Siria ha sido un ejemplo de como las potencias del mundo están dispuestas a desgarrar una nación prácticamente a cualquier precio, mostrándonos como ya dos administraciones diferentes cuentan con variadas formas de desestabilizar un gobierno que, en términos de la gran democracia bipartidista, no se considera una nación amigable.

Por Aldea Global

Pero el día 7 de abril del corriente año vimos una nueva vieja forma de hacer política por parte del departamento de estado de EEUU: el lanzamiento de 59 misiles cruceros contra un aeropuerto en Siria ante la aparente utilización de el mismo por las fuerzas regulares de de Bashar al-Assad.

Lo que no solo desempolvó a la guerra tradicional en Siria, sino que también movió a sus aliados en Europa. Así lo demuestra, según el analista internacional Manlio Dinucci, el unanimismo de los dirigentes occidentales y de las élites “progresistas” en el respaldo de la guerra contra Siria. Todos los países de la OTAN están dispuestos a violar el derecho internacional y a sembrar la muerte en nombre de algo que Occidente llama “el Bien” y que les exige salvar a los civiles de las hipotéticas armas químicas de Assad. El problema es que, según las pruebas existentes, hasta ahora los únicos que han usado armamento químico son precisamente los yihadistas, que cuentan con apoyo de los miembros de la OTAN.

El ataque químico de ayer y de hoy

Khan Shaykhun, localidad de la gobernación siria de Idlib, se halla bajo la ocupación de diversos grupos yihadistas y bajo la administración de facto de la OTAN.
La única fuente de información sobre el incidente químico del 4 de abril de 2017 son los llamados “Cascos Blancos”, organización que se compone de miembros de al-Qaeda dirigidos por oficiales del MI6 británico, bajo las órdenes del agente británico James Le Mesurier.

El 21 de agosto de 2013, un incidente químico dejó como saldo entre 322 y 1 729 muertos en la Ghouta, el cinturón verde de Damasco. En aquel momento, las potencias occidentales atribuyeron la responsabilidad del incidente a la República Árabe Siria. Pero cuatro meses después, un diputado turco del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Eren Erdem, hizo públicos documentos que demuestran que el gas utilizado venía de Turquía, y que había sido trasladado hacia los alrededores de Damasco bajo la responsabilidad de Ilhami Bali –actual líder del Emirato Islámico (Daesh) en Turquía– con la complicidad de autoridades turcas.

Acusado de alta traición por el entonces primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, por haber revelado estos documentos, el diputado Eren Erdem fue despojado de su inmunidad parlamentaria, arrestado y condenado

Las diversas fuentes no pueden confirmar si existió dicho ataque, ni mucho menos quien fue el autor. Pero esta claro que eso no detuvo a la administración de Donald Trump al momento dar un giro, haciendo a un costado la aparente buena relación con Rusia. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, interpreta el ataque estadounidense a Siria como agresión a una nación soberana, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Lamentablemente, el de Siria no es el primer antecedente. No debemos olvidar que las invasiones a Iraq fueron llevadas adelante bajo el pretexto de la búsqueda de armas de destrucción masiva, más precisamente armas químicas. Otra vez, la nueva vieja forma de hacer política por parte del actual Secretario de Defensa James Mattis, el elocuente general retirado elegido por Donald Trump en ese cargo.

Indudablemente, tenemos como compromiso difundir la situación en Siria y las distintas formas en las que occidente ha armado y orquestado las acciones, para entender el verdadero valor que tienen el derecho internacional, la soberanía y la información para poder reconstruir nuestra forma de ver el mundo

*Por Aldea Global
**Fotos: Carole Alfarah

 

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