Un retroceso en la lucha de la UNLaR: estatuto aprobado a puertas cerradas

El jueves pasado el consejo superior aprobó en una sesión extraordinaria el proyecto de reforma del estatuto de la UNLaR el cual se venía trabajando en la comisión ad hoc a puertas cerradas que aunque incluye las minorías, termina con resultados a favor de la mayoría oficialista del rector Fabian Calderon. Ahora el nuevo estatuto depende de la aprobación de la Asamblea Soberana para su aplicación. En el programa Noticias con Mate, del viernes 21 de octubre, entrevistamos al consiliario estudiantil Abel Ibaceta, representante de la Agrupación LEI quien asegura que el proyecto aprobado no respeto las minorías ni el debate y detalló las irregularidades que llevó el proceso de reforma incluso las que tuvieron lugar en la última sesión del consejo.

A tres años de la histórica toma de la UNLaR, impulsada y llevada a cabo por la comunidad estudiantil en su mayoría, para destituir la gestión nefasta del ex rector Tello Roldán, desde finales del 2015 se viene trabajando en una comisión ad hoc – preestablecida y cerrada- la reforma del estatuto que regirá la universidad.

A pesar de que en la misma incluye los dos sectores opositores y de minoría, es una actitud común del oficialismo de Fabian Calderon la de tomar decisiones a puerta cerrada aprovechando su mayoría y sin tener en cuenta la voluntad de la comunidad univesitaria.

Al respecto Abel Ibaceta, consiliario estudiantil por LEI, manifestó: “Desde el principio del año pasado todo esto está redactado ya por dos o tres personas miembrxs de la mayoría del MUT que hicieron con su puño y letra esta nueva reforma como lo hizo Tello durante veintidós años, que gobernaba para sí mismo y que redactaba el estatuto que es la norma fundamental de la universidad, también para sí mismo y para su gobierno”.

Asimismo consideró: “Esta es una clara continuidad en el proceso y  un retroceso en la luch12825199_10209704013063405_80975550_na porque una mayoría absoluta no puede y no debe gobernar para sí misma, sin oír los planteos o las cuestiones de otras minorías y segundo, pero no menos importante, de las bases de la comunidad universitaria.”

“Este trabajo de comisión se hizo a puertas cerradas en aulas oscuras del CENIT, donde se traían proyectos listos. Lo único que teníamos que hacer nosotros como segunda minoría es ir y ver como levantaban la mano, porque ni siquiera nos escucharon, nosotros planteamos el debate constantemente y nunca nos escucharon” comentó el consiliario.

Escuchá la entrevista completa a Abel Ibaceta

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